Breve historia de la fotografía

En resumen
- La cámara oscura proyectó imágenes durante siglos antes de que nadie pudiera conservarlas.
- Niépce hizo en 1827 la fotografía con cámara más antigua que se conserva; el procedimiento de Daguerre se hizo público en 1839.
- La idea negativo-positivo de Talbot, perfeccionada después con la película, dominó la fotografía durante unos 150 años.
- Los sensores digitales empezaron con el prototipo de Kodak de Steven Sasson en 1975; los móviles actuales dependen tanto del cálculo como de la óptica.
Antes de la fotografía: la cámara oscura
Mucho antes de la película o los sensores ya se sabía que la luz que entra por un pequeño agujero en una habitación oscura forma una imagen invertida de la escena exterior. Textos chinos de hacia el siglo IV a. C. describen el efecto, y el sabio Ibn al-Haytham lo estudió con detalle hacia el año 1000.
En el Renacimiento, la cámara oscura (del latín «habitación oscura») se había reducido a cajas portátiles con una lente y un espejo. Los artistas calcaban la imagen proyectada para acertar con la perspectiva.
La óptica estaba lista; faltaba una forma de que la imagen permaneciera. Para eso hacía falta la química.
Las primeras imágenes fijas: Niépce y Daguerre
Joseph Nicéphore Niépce cubrió una placa de peltre con un asfalto sensible a la luz llamado betún de Judea y la dejó en una cámara durante muchas horas, quizá días. El resultado, Vista desde la ventana en Le Gras, hecho en 1827 (a menudo fechado hacia 1826/27), es la fotografía tomada con cámara más antigua que se conserva.
Niépce trabajó con Louis Daguerre, que siguió adelante tras la muerte de Niépce en 1833. El procedimiento de Daguerre usaba una lámina de cobre plateada, sensibilizada con yodo y revelada con vapor de mercurio. Las exposiciones bajaron a minutos.
El daguerrotipo se presentó públicamente en París el 19 de agosto de 1839, y el gobierno francés lo cedió gratis al mundo. Cada placa era una imagen única, como un espejo, con un detalle asombroso, pero no se podía copiar.
Negativos y vidrio: Talbot, el colodión y las placas secas
En Inglaterra, William Henry Fox Talbot siguió otro camino. Su calotipo, patentado en 1841, producía un negativo en papel del que se podían sacar tantas copias positivas como se quisiera. Esa idea negativo-positivo fue la columna vertebral de la fotografía hasta la era digital.
En 1851 Frederick Scott Archer introdujo el colodión húmedo: placas de vidrio recubiertas, expuestas y reveladas mientras seguían húmedas. Era más nítido que el papel y más rápido que los métodos anteriores, pero los fotógrafos tenían que llevar consigo un cuarto oscuro.
Las placas secas de gelatina, propuestas por Richard Leach Maddox en 1871 y comercializadas a finales de esa década, podían prepararse en fábrica y almacenarse. Las exposiciones bajaron a fracciones de segundo, y las cámaras de mano se volvieron prácticas.
Película para todos: Kodak, el carrete y el 35 mm
En 1888 George Eastman lanzó la cámara Kodak con el lema «Usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto». Venía cargada con película en rollo para 100 fotos; se enviaba la cámara entera para revelar y volver a cargar.
Poco después llegó la película flexible de celuloide en rollo, que también hizo posible el cine. La Kodak Brownie de 1900 costaba un dólar y puso la fotografía en manos de los niños.
Oskar Barnack, en Leitz, construyó una cámara pequeña en torno a la película de cine de 35 mm, y la Leica salió a la venta en 1925. Su fotograma de 24 × 36 mm es el formato que aún llamamos «fotograma completo».
Color e imágenes instantáneas
Las placas Autochrome de los hermanos Lumière, a la venta desde 1907, usaban diminutos granos de fécula de patata teñidos como filtros de color. Los resultados eran suaves y oníricos y necesitaban exposiciones largas.
Kodachrome, presentada por Kodak en 1935, era una película de diapositivas en color de grano fino y colores muy estables. Se fabricó hasta 2009 y definió el aspecto de la fotografía en color de mediados de siglo.
La cámara Polaroid de Edwin Land llegó en 1948 y entregaba una copia terminada en aproximadamente un minuto. La película Polaroid en color llegó en 1963.
El giro digital
En 1975 Steven Sasson, ingeniero de Kodak, construyó un prototipo de cámara digital. Grababa una imagen en blanco y negro de 0,01 megapíxeles en una cinta de casete, y cada foto tardaba unos 23 segundos en guardarse (cifra aproximada).
Bryce Bayer, de Kodak, patentó en 1976 un patrón de filtros de color: una cuadrícula de filtros rojos, verdes y azules, con el doble de cuadros verdes porque nuestros ojos son más sensibles al verde. Casi todos los sensores siguen usando este patrón Bayer y completan los colores que faltan por interpolación.
Las réflex digitales profesionales aparecieron a principios de los años noventa, y modelos como la Nikon D1 (1999) y la Canon EOS 300D (2003) las hicieron asequibles. En la década de 2000 lo digital ya había superado a la película para la mayoría de los usos.
Los móviles y la fotografía computacional
Los móviles con cámara aparecieron en Japón en 1999–2000. Sus diminutos sensores no podían competir con cámaras más grandes, así que los fabricantes recurrieron al software.
Los móviles modernos toman una ráfaga de fotogramas con cada pulsación y los combinan para reducir el ruido y ampliar el rango dinámico. Estiman la profundidad para desenfocar el fondo, combinan varios objetivos y usan modos nocturnos que apilan varios segundos de exposiciones.
Esto es la fotografía computacional: la imagen final se calcula tanto como se captura. Aun así, las ideas básicas siguen siendo las de este sitio: luz, apertura, velocidad de obturación y sensibilidad.