Cómo preparar fotos para imprimir: tamaño, color y papel

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Cómo preparar fotos para imprimir: tamaño, color y papel
Imagen: Dinkun Chen, CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Una foto que se ve perfecta en pantalla puede decepcionar en papel: más oscura de lo esperado, un poco blanda o con la cabeza de alguien cortada por el recorte. Nada de esto es mala suerte. Una pantalla brilla con luz propia, mientras que el papel solo refleja la luz de la habitación, y los tamaños de impresión tienen proporciones fijas que rara vez coinciden con las de tu cámara. Esta guía recorre los pasos que importan en el orden en que los harías: comprobar los píxeles, recortar a la proporción de la copia, moderar la pantalla, exportar en el espacio de color correcto, enfocar, elegir el papel y hacer una prueba de impresión.

Píxeles necesarios a 300 PPI (aproximado)

Tamaño de copiaPíxeles necesariosSección
10 × 15 cm1181 × 17721
13 × 18 cm1535 × 21261
20 × 25 cm2362 × 29531
20 × 30 cm2362 × 35431
30 × 40 cm3543 × 47241
40 × 60 cm4724 × 7087 (o 2362 × 3543 a 150 PPI)1
60 × 90 cm, vista de lejos3543 × 5315 a 150 PPI1

1Comprueba que tienes píxeles suficientes

La resolución de impresión se mide en píxeles por pulgada (PPI): cuántos píxeles de la imagen se reparten en cada pulgada (2,54 cm) de papel. Unos 300 PPI es el objetivo habitual para copias que se sostienen en la mano, como las de 10 × 15 cm o 20 × 25 cm, porque a distancia de lectura el ojo no distingue un detalle más fino. La cuenta es sencilla: lado en centímetros ÷ 2,54 × 300 = píxeles necesarios en ese lado.

Las copias grandes se miran desde más lejos, así que necesitan menos píxeles por pulgada. Como regla aproximada, un póster visto a 2–3 m se ve bien a 150 PPI, y una valla publicitaria con mucho menos. Un archivo moderno de 24 megapíxeles (6000 × 4000 px) da una copia nítida de unos 34 × 51 cm a 300 PPI y una copia perfectamente buena de unos 68 × 102 cm a 150 PPI.

El valor de PPI guardado en el archivo (a menudo 72) no importa por sí solo; lo que cuenta es el número de píxeles y el tamaño de la copia.

Cómo hacerlo
  • Consulta las dimensiones en píxeles de tu foto (en la información del archivo o en el cuadro Tamaño de imagen de tu editor).
  • Divide cada lado entre el tamaño de la copia en pulgadas para ver los PPI que obtendrás (cm ÷ 2,54 = pulgadas).
  • Busca unos 300 PPI para copias pequeñas y acepta 150–200 PPI para copias grandes que se ven a distancia.
  • Si te faltan píxeles, imprime más pequeño o deja que el laboratorio o una buena herramienta de ampliación agrande la imagen, y luego comprueba una prueba de impresión.

2Recorta a la proporción de la copia

La mayoría de las cámaras hacen imágenes 3:2, muchos móviles 4:3, y los tamaños de impresión tienen sus propias proporciones: 10 × 15 cm es 3:2, pero 13 × 18 cm, 20 × 25 cm y 30 × 40 cm son distintos. Si las proporciones no coinciden, el laboratorio recortará por ti, a veces cortando pies o cabezas, o dejará franjas blancas.

Recortar tú mismo deja la decisión en tus manos. Hazlo sobre una copia, para conservar el encuadre completo para otros tamaños.

Cómo hacerlo
  • Elige primero el tamaño de la copia y luego ajusta la herramienta de recorte del editor a esa proporción exacta (por ejemplo, 4:5 para 20 × 25 cm).
  • Mueve el recuadro de recorte para que el sujeto y su espacio alrededor se mantengan, y deja un pequeño margen cerca de los bordes por si el laboratorio recorta un poco.
  • Desactiva la opción automática de «rellenar» o «ajustar» del laboratorio, o revisa su vista previa, para que no vuelva a recortar tu trabajo.
  • Guarda cada recorte como un archivo distinto con su tamaño en el nombre, como «puerto_20x25.jpg».

3Baja el brillo de la pantalla

La queja más habitual sobre las copias es que salen demasiado oscuras. La causa suele ser la pantalla, no la impresora: los móviles y los portátiles suelen tener mucho brillo, así que editas la foto más oscura para que se vea bien, y el papel no puede igualar ese resplandor.

Una pantalla calibrada con un brillo moderado da una vista previa mucho más fiel. Un calibrador por hardware (un pequeño sensor que se cuelga sobre la pantalla) es la forma fiable; sin él, simplemente bajar el brillo ayuda muchísimo.

Cómo hacerlo
  • Edita en una habitación con luz estable y moderada, no a oscuras con la pantalla al máximo de brillo.
  • Si tienes un calibrador, fija un objetivo de unos 80–120 cd/m² para trabajo de impresión y un punto blanco de unos 6500 K (valores de partida aproximados).
  • Sin calibrador, baja la pantalla a más o menos la mitad del brillo y desactiva el brillo automático y los modos nocturno o de luz cálida.
  • Revisa el histograma además de fiarte de tus ojos: si las sombras se amontonan a la izquierda, es probable que la copia se vea pesada.

4Exporta en sRGB

Un espacio de color define la gama de colores que puede describir un archivo. sRGB es el estándar para pantallas y para la web, y la mayoría de los laboratorios para aficionados y servicios de impresión en línea lo esperan. Los espacios más amplios, como Adobe RGB, pueden contener más colores, pero si un laboratorio ignora el perfil, la copia sale apagada y plana.

Salvo que tu laboratorio pida expresamente Adobe RGB u ofrezca sus propios perfiles de impresora, sRGB es la opción segura.

Cómo hacerlo
  • Lee las indicaciones de archivo de tu laboratorio; la mayoría piden archivos JPEG en sRGB.
  • En el cuadro de exportación del editor, elige el espacio de color sRGB y asegúrate de incrustar el perfil.
  • Exporta como JPEG de alta calidad (calidad de unos 90–100) o como TIFF si el laboratorio lo acepta.
  • Si imprimes en casa con una impresora fotográfica, sigue sus instrucciones y usa el perfil de papel que proporciona.

5Enfoca para el papel

La tinta se extiende un poco al empapar el papel, así que una copia se ve algo más blanda que la misma imagen en pantalla. El enfoque para impresión devuelve ese contraste en los bordes. Es un paso distinto del enfoque que haces para pantalla, y se hace al final, al tamaño definitivo de la copia.

Como el papel suaviza el efecto, el enfoque para impresión debe parecer un poco excesivo en pantalla al 100 %. El papel mate suaviza más que el brillante, así que necesita algo más.

Cómo hacerlo
  • Redimensiona la imagen al tamaño definitivo de la copia antes de enfocar.
  • Usa la opción de enfoque de salida para papel «mate» o «brillante» del editor, si la tiene, con la intensidad estándar.
  • Con una herramienta manual como la máscara de enfoque, empieza con un radio pequeño (unos 1 px a 300 PPI) y una cantidad moderada.
  • Evita los halos claros alrededor de los bordes en pantalla; si los ves al 50 %, reduce el ajuste.

6Elige el papel: brillante o mate

El papel brillante da negros profundos, colores ricos y detalle nítido, pero refleja las luces y deja ver las huellas. El papel mate no tiene brillo, así que se ve bien bajo cualquier lámpara y detrás de un cristal, pero sus negros son más claros y los colores algo más suaves. El papel lustre o semibrillante queda en medio y es una opción popular para todo.

No hay una respuesta correcta; depende de la foto y de dónde vaya a colgarse.

Elige el papel: brillante o mate
Imagen: Iyan Adeendren Ayyan, CC BY 2.0 · Wikimedia Commons
Cómo hacerlo
  • Elige brillante para fotos luminosas, coloridas y con mucho contraste que vayas a sostener o guardar en un álbum.
  • Elige mate para retratos, paisajes suaves, blanco y negro y copias que vayan a colgarse cerca de ventanas o lámparas.
  • Prueba lustre o semibrillante si dudas; disimula las huellas y sigue dando buen contraste.
  • Si la copia va detrás de un cristal, el mate o el lustre reducen los reflejos dobles.

7Usa la prueba en pantalla (brevemente)

La prueba en pantalla es un modo de vista previa de editores como Lightroom y Photoshop que simula en pantalla cómo se verá la foto en un papel y una impresora concretos, usando el perfil de ese papel. Muestra qué colores quedan fuera de lo que el papel puede reproducir y cuánto se aclararán los negros en papel mate.

Es opcional para copias de laboratorio en sRGB, pero útil para imprimir en casa o en papeles de bellas artes.

Cómo hacerlo
  • Descarga el perfil ICC de tu impresora y papel desde la web del fabricante o del laboratorio, si lo ofrecen.
  • Activa la prueba en pantalla en el editor, elige ese perfil y compáralo con la vista normal.
  • Haz ajustes pequeños (a menudo algo más de brillo o de saturación) en una copia de prueba, no en el archivo maestro.

8Haz primero una prueba de impresión

Una prueba de impresión es la forma más barata de encontrar problemas antes de encargar una copia grande o cara. Una copia pequeña, o una tira de la zona más importante a tamaño real, muestra el brillo, el color y la nitidez sobre papel de verdad.

Mírala con luz de día normal o con una luz neutra de habitación, no bajo una lámpara cálida de mesilla, y a la distancia desde la que se verá la copia final.

Cómo hacerlo
  • Encarga o imprime una versión de 10 × 15 cm, o un recorte de una zona clave a tamaño real.
  • Compárala con la pantalla y anota si es más oscura, más cálida o más blanda.
  • Ajusta el archivo (o el brillo de la pantalla) y vuelve a probar si la diferencia es grande.
  • Cuando estés contento, apunta los ajustes finales para que el siguiente pedido salga igual.

Antes de enviarla a imprimir

  • Píxeles suficientes para el tamaño (unos 300 PPI, o 150 PPI en copias grandes)
  • Recortada a la proporción exacta de la copia
  • Brillo de pantalla reducido o pantalla calibrada
  • Exportada en sRGB con el perfil incrustado
  • JPEG de alta calidad o TIFF
  • Enfocada al tamaño final según el papel
  • Papel elegido: brillante, lustre o mate
  • Pequeña prueba de impresión revisada con luz neutra

Fuentes

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